Es sabido por todos la enorme cantidad de chistes que se hacen al rededor del matrimonio, la vida en pareja, la nunca bien ponderada suegra - aun que existen algunas que si merecen tal cantidad de sobre nombres - sumado a la enorme presión social que existe en el poder convivir entre el "deber", el "querer" y finalmente en un plazo un poco secundario el "poder" vivir en pareja.
Con lo anterior me estoy refiriendo a lo que nuestro medio nos exige como el "deber" sobre nuestras relaciones de pareja y con esto estoy hablando en un plano que va más hallá de lo que significa el pololear sino que estoy refiriendome a un plano de convivencia y formalizacion de una relación en la cual uno se proyecta. Ese "deber" que tenemos con nuestro mundo nos hace muchas veces optar de manera errada por lo que realmente debemos luchar, lo que inconsientemente nos hace victima de lo que los demás quieren de nosotros y no lo que nosotros queremos de nuestras vidas.
Con lo anterior me estoy refiriendo a lo que nuestro medio nos exige como el "deber" sobre nuestras relaciones de pareja y con esto estoy hablando en un plano que va más hallá de lo que significa el pololear sino que estoy refiriendome a un plano de convivencia y formalizacion de una relación en la cual uno se proyecta. Ese "deber" que tenemos con nuestro mundo nos hace muchas veces optar de manera errada por lo que realmente debemos luchar, lo que inconsientemente nos hace victima de lo que los demás quieren de nosotros y no lo que nosotros queremos de nuestras vidas.
Ese maldito deber que nos hace responder a una serie de paradigmas inventados por la sociedad y que guian nuestra vida sobre un sendero de rectitud y que es capaz de crear personas establecidas bajos los mismos parámetro éticos y conductuales que parecemos como si fueramos elementos copiados sacados de una fabrica, pensando y sintiendo igual, a pesar de cargar con una historia completamente diferente de vida...
Lo anterior no significa que esté en contra de lo que soy y lo que pienso, pero si creo que nos quita la autonomía y valentía para poder hacernos cargo de nuestro propio destino y no del destino que el resto de mi circulo quiere que viva para ellos.
Luego viene el "querer", ese querer que muchas veces se encuentra sublimado por el deber. Me refiero a ese querer que se encuentra prisionero dentro de uno y que no puede salir dado que existe una fuerza mayor a la cual responder que nosotros no controlamos.
Me declaro un admirador de aquellas personas que han sido capaces de tomar desiciones radicales en sus vidas por porder quebrar esta barrera que nos impide el poder ser un poco más libres. Hoy le escribí a una gran amiga que se encuentra viajando por Shangai, una cultura absolutamente distinta a la nuestra, donde inclusive las barreras idiomáticas y comunicacionales me hacen el restringirme el solo hecho de pensar en hacer un viaje así.
Bueno, pero a donde va todo esto... esto nos lleva a pensar en nuestra vida futura como Padres, Esposos o convivientes, en realidad para el caso el nombre no interesa mucho, lo que interesa es el poder proyectarse en una vida en compañía y no en solitario, por que tal como se llama este artículo, tengo el fuerte sentimiento que la soltería al largo plazo genera una gran soledad. A pesar que en este momento de mi vida a mi corta edad no creo tener las suficientes herramientas para argumentar lo que pienso, siento que existe un momento en la vida - en realidad muchos momentos en la vida - donde uno mira hacia atrás y ve lo que está dejando en este mundo o de otra forma, evalúa cual ha sido nuestra contribucion a toda esta historia. Pero así como uno mira para atrás tambien mira para al lado y en ese momento que creo que es cuando todo se explica sin mayor detalle, pero con demasiado sentido. Y es el poder observar hacia el lado y sonreir por que tienes al lado a la persona que te acompaño durante los últimos 35 años de tu vida, con quien compartiste todas tus penas y alegrias... con quien sales abrazado en cada una de las fotos que te sacaste durante 30 años... uffff que fuerte es decir, opté y opté con toda libertad, la misma que hoy me hace mirar para el lado y decir, PUTA QUE LA HICE BIEN!!!
No existe nada peor que arrepentirse en soledad - por que en este caso no habrá nadie a tu lado - y no tener la virtud de haberle encontrado un sentido a tu vida que culmina en una mirada que ter permita inflar el pecho y descansar en paz...
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